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Discreto amor...
Mi viejo corazón toca a una puerta, mi corazón, como un mendigo
con el afán de su esperanza incierta pero callando lo que yo no digo.
Porque el que me hirió sin que lo advierta, el que sólo me ve como una amiga
si alguna madrugada está despierto nunca será porque soñó conmigo...
Y sin embargo, ante la puerta oscura mi corazón, como un mendigo loco
va a pedir su limosna de ternura.
Y cerrada otra vez o al fin abierta, no importa si alguien oye cuando toco,
porque nadie sabrá... cuál es la puerta.
Ama tu verso, y ama sabiamente tu vida, la estrofa que más se siente, siempre es la mas vivida. Un mal verso supera la más perfecta prosa, aunque en prosa y en verso digas la misma cosa.
Así como el exceso de virtud hace el vicio, el exceso de arte llega a ser artificio. Escribe de tal modo que te entienda la gente, igual si es ignorante que si es indiferente.
Cumple la ley suprema de desdeñarlas todas, sobre el cuerpo desnudo no envejecen las modas. Y sobre todo,en arte y vida, sé diverso, pues sólo así tu mente revivirá en tu verso.
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