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Omenaje a un Amigo....E.Eneas
Entra....... dices: no es venda en tus ojos, sino oscuridad que agoniza, ¿no ves la luz que aprieta? no hay ningún camino marcado, solo tus pasos, guiados de mí. traspasa el velo del miedo, esquiva tu sombra, déjala, atrás, altiva, ella no entra que nos es tiempo de formas oscuras sino de ahondar pupilas y correr de sangre alborozada, tintando la piel, de alivio de manos que encuentran en la luz entibiada...rincones de claroscuro.
E.Eneas
Adentra sabores en tu boca, recoge aliento que transpira de labios rotos en sonrisas, no dejes que las palabras invadan los besos, no es tiempo de palabrassi los ojos miran de luz abiertos y aciertan.
de puertas entreabiertas eres, lar adentro, reconocida de amor, de ti y por ti encontrada, y entro, no desando que no se encontrar otros pasos, ni sombra uncida a mis pies.
Abierta, de puertas adentro, que descuelgas el vestido, y vistes el quicio, haciendo el umbral, marco preciso, donde entrar, sereno, en quedos pasos, arrastrando susurros, alzados de garganta, quebrando los silencios del alma.
E.Eneas
No llegaste de manos blancas, ni recta línea andada, que eras herida roja, libre manando, surcando noches, durmiendo soles.
Y yo, apretado de cerco espinado, reo de silencios, y ocaso cierto, calme sed de palabras,entre tus labios abiertos.
caía la arena vestida de desconcierto fluyendo en tiempos rotos..lenta, desparramada, acaso torrencial de espera, cubriendo huecos, y fue voz de palabras, granando recuerdos, conformando piedra, que resiste ausencia, y sé arista de iris, a cada adverso viento.
Sueño vertido, en cuenco pequeño, tus manos hiladas de piel, arreciadas de olas, surcadas de caminos, confluyendo ignoto y responde sueño en vida, al sueño trivial, de despertar incierto, vida en sueño, barredor de calas abiertas y aposentos de adobe, pasos de sombra, añorando no ser sueño en cada tiempo.
rendir, sin instantes, agostando miedos, arriados de besos, rendir adentro, cóncavo desvestir, entrega sin trueque. rendir de esperanza, subyugado de entereza, de mirada abierta. rendir, a morir y renacer nuevo, en vida. E.Eneas
Tu Amiga RoSy
GRACIAS...
Mitad pez.. Mitad viento soy, Agua vital, que quiere ser bebida sin agotarse nunca.
He cambiado todas mis rosas por un lugar cerca del fuego, por el sosiego de mi alma, la suave seda de mi pelo, he vendido mis esperanzas por un puñado de recuerdos, mi corazón por un reloj que sólo cuenta el tiempo muerto, mi última moneda de oro se la di de limosna al viento, ahora ya no me queda nada, desnuda estoy como el desierto, un oasis de mansedumbre está brotándome en el pecho.
Mi vocación de poeta no nació en los talleres..
Aprendí a ser poeta cuando mis ojos párvulos despertaron a la vida,
cuando una dulce sonrisa calmó la sed de mi alma,
cuando sus suaves dedos se posaron en mis besos,
cuando sus labios tiernos gozaron con mi aliento.
  Mi vocación de poeta no nació en los talleres,
aprendí...mirando a las estrellas, recostada cerca al mar observando el crepúsculo..
viendo fertilizar mis playas.. dejándome llevar por su arruyo,
nació aprendiendo a ser Humana y Libre.
INDOLENCIA
¡No me digáis que sigo siendo una pobre mujer equivocada! Lo sé..y sé más cosas todavía. Sé que he soñado tanto que convertí en inútiles las más puras verdades; sé que inventé yo misma los más altos obstáculos; sé que la vida era otra cosa, ¡y entonces ya lo sabía! Pero una nace a veces así, torpe y desmesuradamente triste, y todo cuanto toca se le va convirtiendo en cenizas. Porque yo tambien tuve veinte años y aspiré a ser como un dios en la tierra. Aspiré a dignificar a los hombres, a enorgullecerme de mí misma. Pero ese tiempo, ¡ya pasó! Todo cuanto vosotros podáis echarme en cara, hace mucho que yo me lo vengo repitiendo. Extranjera en el mundo, he contemplado la dicha de los otros con una desesperada indiferencia. Pero ya nada importa. Aquí sigo en mi puesto, con mi indulgente actitud de ávido hastío, con mi corazón de mujer, que ha vivido equibocadamete.
¿Qué más da sentirse desdichada si apenas queda tiempo de llorar? Es tarde para rectificar toda una vida y, además, ya lo sabéis...soy indolente...


Como una hoja seca, se sujeta a la rama donde nace... Siento mi cuerpo prendido, pero mi mente a merced del aire...
Deseo una ráfaga de viento, una enérgica despiadada, que me haga volar sobre el árbol, y unirme a otras hojas que pasan...
Sé que será vuelo corto, que después caeré, y seré alfombra dorada,
Pero ese fugaz tiempo que mi cuerpo tenga alas... sera tan hermoso, tan distinto, que merecera morir pisada.

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